Una cena de amigos después de mucho tiempo, una casa lejos del ruido de la capital y tan solo un fin: decir la verdad. Con estos ingredientes se desarrolla la nueva dramaturgia de Nacho Redondo que ha elegido la sala Lola Membrives del Teatro Lara
Una cena de amigos después de mucho tiempo, una casa lejos del ruido de la capital y tan solo un fin: decir la verdad. Con estos ingredientes se desarrolla la nueva dramaturgia de Nacho Redondo que ha elegido la sala Lola Membrives del Teatro Lara
Siete eran los años que hacía que Fran Perea no tocaba en Madrid, siete los miembros de la familia con la que dio el salto a la fama y siete los músicos que le acompañan en su regreso a los escenarios con su nueva apuesta